El Canta Rana, restaurante de comida típica peruana cuyo dueño es un argentino. Altamente recomendado.
Zan reapareció después de una semana y en 4 oraciones me dejó nuevamente encantada con él. Una sonrisa y un abrazo invisible me acompañan todo el día.
El trabajo que estaba haciendo y que supuestamente duraría hasta diciembre, se terminó el martes. Parece que depués de grabada una temporada, la productora fue a presentar los capítulos a los canales y se lo rebotaron como pelota de squash. Es un desastre de dirección escuché off the record y sólo le ofrecen ponerlo al aire a las 12 de la noche. Resultado: 50 personas sin trabajo de un día para el otro.
Me costó transmitirle la noticia a sister quien suele angustiarse ante mi falta de trabajo y ve crecida por demás su responsabilidad en el mantenimiento del hogar. Y aunque su primer reacción no fue la mejor, hemos logrado a hoy un buen entendimiento y mejor aún, compañerismo. Podría parecer la misma situación del año pasado, pero no lo es, yo estoy mejor plantada, tengo más claro lo que quiero y el viaje a Lima me sirvió para ordenar mi cabeza y mis prioridades. Volví decidida a ponerle pilas a la fotografía, a tomar trabajos diversos, ya sea eventos, charlas, cumpleaños, retratos, lo que se presente y a ofrecer mis servicios como ambientadora para eventos y no sólo para televisión. Antes de enterarme de que me quedaba sin trabajo ya había hecho un par de contactos para llevar a cabo mi meta, y ya están dando sus frutos. Significará trabajar los fines de semana, optimizar el tiempo también, pero no pienso dejar que las ganas que tengo se me escurran con el tiempo. Quiero saldar mis deudas con sister, tener una cámara nueva, irme a vivir sola y viajar.
Asi que ya saben, si necesitan una fotógrafa, ambientar un evento, o una foto para decorar un espacio no tiene más que decirme, quedo a su entera disposición.
Para ambientar esta mañana de lluvia, una canción que me encantó por su sinceridad....
Tinta y Sangre... Ink and blood... Peinture et sang...
Hace 1 semana