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miércoles, 28 de abril de 2010

Movidito, movidito..

Según los resultados de la encuesta parece que es mucho más vergonzante para la mayoría, hacerse pis en la cama a esta edad que tener piojos. No niego que a mi me generaría mucho más que ponerme colorada, persecución y paranoia (de hecho, me pasó alrededor de los 20 y es por miedo a que me vuelva a pasar que voy al menos 3 veces al baño antes de acostarme), sin embargo, en este caso el motivo de mi vergüenza son los fucking piojos. ¿Como es posible? no voy al colegio, no me revolqué en la arena, ni duermo con un hippie sucio. Creo que me contagié en los cines del abasto, mucha cabeza, mucha gente y esos asientos que no les deben pasar ni la aspiradora desde que abrieron. Por suerte hoy en día los tratamientos son más efectivos y tengo la constancia que no tenía de chica para pasarme el peine fino aunque duela y sienta que me hace mierda el pelo.
Acerca de las otras dos variables no hay mucho que agregar, ya que si estuviera embarazada, no me generaría vergüenza sino emoción, tristeza inicial y algo de desamparo al no tener a nadie al lado mío. Y lo de Ricky Martín es verdad y no me da vergüenza, sino risa. Recuerdo volver con A, mi amiga de la vida más antigua, en colectivo de Obras, las dos con vincha, exitación y calentura que hasta el momento no desagotaba por ningún lado. Fuimos también a ver a Ricky a Ritmo de la noche, a la 9 de Julio, y a Atlanta si no me equivoco. Lindos momentos que reviviré pronto porque parece que A viene de visita a Buenos Aires.

El sábado tuve noche de chicas. Salimos con A y P, mis compañeras de trabajo y amigas y se sumó P, mi amiga colorista. Comimos ceviche en un restaurante peruano en Palermo y disfrutamos de charlas simples entre mujeres complejas. Debo agradecer a A y al Club la nación que auspició este evento, Gracias, Gracias por el descuento!! De ahi fuimos con P colorista a Podestá. Había estado ahi hace una semana por la presentación del programa, y me había quedado con la idea de música divertida y gente copada que nunca sucedió. Me sentí, por decirlo de alguna manera, extraña, ajena. No es la primera vez que me sucede y supongo que seguirá sucediendo mientras siga haciendo lo mismo. Alguna vez escuché que necio es aquel que hace lo mismo esperando diferentes resultados.

Estamos por terminar de grabar lo que significa que me quedo sin trabajo again. No es novedad en este rubro y debería estar ya acostumbrada a esta modalidad, sin embargo, cada vez que sucede me desestabiliza al igual que "la regla". Me deprime, me genera incertidumbre, dudo de mis elecciones y me hace cuestionarme cosas que no me preguntaría en una situación "normal". Al mismo tiempo, soy una persona bastante positiva,  confío y mantengo la fé siempre en que algo bueno vendrá y por lo general, así sucede.ASi que no voy a hacer una excepción esta vez, hablaré con mis contactos, moveré hilos y voy a aprovechar las semanas (ojalá sólo sean semanas y no meses) que esté sin trabajar para ir todos los días al gimnasio, desayunar con tiempo, elegir las fotos para mi página, terminar una bufanda que empecé hace dos años, limpiar mi casa en profundidad, ponerme al día con la lectura de blogs y separar ropa para arreglar y regalar ¿Me alcanzará el tiempo? Obvio que no, en realidad no por falta de tiempo sino por pajerización. Ya veremos, los mantendré informados. Igual, aunque termine de grabar el martes aún quedan dos semanas más de desarme, que es la peor parte, devolverle todo a los proveedores, asegurarme de que salgan los pagos, ordenar, y no morir en el intento.

El fin de semana prendimos la chimenea con sister y a hoy mi casa tiene tanto olor a ahumado que parece una sucursal de Al queso, queso. Escribo rodeada de sahumerios de distintos aromas, mientras tomo mi té de manzanilla para bajar los tres canelones de calabaza que comí cual atracón a las 12 de la noche cuando llegué de trabajar. Tal vez logre volver a tener una casa armoniosa y femenina y no abrir la puerta y sentir que el almacenero va a salir de la cocina y preguntarme cuanto llevo de jamón crudo.

Alguien acaba de meter la llave en la puerta de mi casa intentando abrir. Sister y yo estamos adentro. Nadie más tiene esta llave. Me quedé quieta. Muda. Simón, también asombrado, se acercó mirando la puerta. Tenemos un cerrojo que abre sólo desde adentro. La persona se fué. Escucho pasos. Fueron a otro piso. Una puerta se abrió y se cerró rapidamente. Alguien llegó borracho.

Acabo de recordar que Latigo, mi amigo mago, se va el viernes a LA a estudiar actuación y no me despedí. Esta semana el trabajo me robó más horas de las que hubiera querido. Mi único consuelo cuando miro el reloj y veo que son las 9pm y sigo en la oficina es "HORAS EXTRAS". Mañana no puedo verlo, o al menos asi parece hasta ahora. Se merece el intento, es un buen amigo, una persona especial, y sensible como pocos, de graciosa inteligencia y me hace reir mucho. A vos mi querido..LA MEJOR DE LAS SUERTES, TALENTO TE SOBRA!

El espacio musical de esta semana se lo dedico a F, mi nueva amiga y compañera de trabajo que viaja el viernes a NY. Que la fuerza y el glam te acompañen al 2020!

lunes, 18 de enero de 2010

La idea fija


Escribí el post anterior el viernes a la noche, luego de que me visitara M, ex compañera de trabajo y amiga. Nos encontramos antisocializando desde nuestros respectivos hogares vía facebook y nos juntamos en casa para pizza y cervezaS. El resto del fin de semana casi hiberné, combatí el calor quedandome encerrada, aprovechando la soledad de mi casa. Sister se fue a una quinta a la que me habían invitado pero me resultó tentador abstraerme de la sociedad. Había tenido una semana agitada y necesitaba descansar. Eso hice, salí para tres cosas nomás: ir a caminar con madre, comprar ¼ de helado y té con padre y madre.

Hoy me desperté temprano, me bañé y me puse lo más liviano que encontré, un vestido retro-corto de feria americana. Arranqué el día en once fui caminando y escuchando mi ipod, me encontré con A (compañera de trabajo y amiga) y de ahi rumbo a alquilar unas cosas. De ahí a la oficina. Mails, llamados, almorcé en mi escritorio. 14.30 fui a una reunión para cerrar un canje. Lo Cerré. Volví a la oficina. Mails, llamados, más mails, más llamados. Volví a casa, me cambié. Fui a spining, se largó a llover. Pensé en la ventana abierta de mi cuarto y en que sister la cerraría. Transpiré cual desierto de Sahara. Me sentí bien. Volví, me bañé y comí sano.

¿Cuántas veces pensé en el francés?

Algo así como……

Escribí el post anterior el viernes a la noche (pensé en el francés) luego de que me visitara M, ex compañera de trabajo y amiga (le conté del francés). Nos encontramos antisocializando desde nuestros respectivos hogares vía facebook y nos juntamos en casa para pizza y cervezaS (le di detalles del francés). El resto del fin de semana casi hiberné (pensé en el francés), combatí el calor quedándome encerrada, aprovechando la soledad de mi casa (podría haberla aprovechado más, pero no tenía al francés). Sister se fue a una quinta a la que me habían invitado pero me resultó tentador abstraerme de la sociedad (pensé en el francés). Había tenido una semana agitada (había salido con el francés) y necesitaba descansar. Eso hice, salí para tres cosas nomás: ir a caminar con madre, comprar ¼ de helado y té con padre y madre ( y pensé en el francés).

Hoy me desperté temprano (lo deseé a mi lado), me bañé (pensé en el francés) y me puse lo más liviano que encontré, un vestido retro-corto de feria americana (pensé en cómo no me lo puse para el francés). Arranqué el día en once (me acordé de las despedidas por la mañana), fui caminando y escuchando mi ipod, me encontré con A (compañera de trabajo y amiga) y de ahi rumbo a alquilar unas cosas (pensé en si me viera trabajando). De ahí a la oficina (pensé en el francés). Mails, llamados, almorcé en mi escritorio (me preguntaron si lo extrañaba, pensé en el francés). 14.30 fui a una reunión para cerrar un canje. Lo Cerré. Volví a la oficina. Mails (me fijé si me había escrito), llamados, más mails (chuequeé facebook), más llamados. Volví a casa, me cambié. Fui a spining (pensé en que él decía que quería hacer gimnasia), se largó a llover. Pensé en la ventana abierta de mi cuarto (recordé la noche que llovió y estábamos en casa) y en que sister la cerraría. Transpiré cual desierto de Sahara. Me sentí bien (pensé en el francés). Volví, me bañé y comí sano.

Pensé que no me iba a afectar tanto pero sucedió todo lo contrario.
¿Cómo hacer para no desear estar con alguien con quien la paso tan bien?

TERMINO DE ESCRIBIR ESTE POST Y CUANDO ESTOY POR SUBIRLO SUENA ALEATORIAMENTE EN EL ITUNES LA SIGUIENTE CANCION....



 CASUALMENTE ES LA PRIMER CANCIÓN QUE D, EL FRANCÉS, ESCUCHÓ EN MI IPOD Y CANTÓ EN EL ASCENSOR.

Una vez más, pensé en él.

jueves, 7 de enero de 2010

Repaso semanal

Ayer volví a spining, esta vez daba la clase mi profe preferida Fernanda. Es copada, te motiva, y pone buena música aunque de vez en cuando aparece algo muy marchoso que nunca hubiera elegido escuchar pero está bien para ese ámbito. Lo que me gusta de spining es que si bien es una clase grupal, cada uno está en su mundo, en su viaje, en cómo carajo hacer para seguir el ritmo y no morir en el intento. La clase me costó bastante, pero el esfuerzo valió la pena, transpiré como si hubiera corrido la maratón de Niké y sólo me llevó 45 minutos de mi vida. Cuando llegué a casa me crucé con un vecino que esperaba el ascensor y me dijo “qué quemada que estas” a lo que contesté “no señor, vengo del gimnasio” (imaginen el tono rojo de mi cara) y subí por la escalera para entrenar mi fuerza de voluntad.

Con respecto al trabajo estoy contenta, trabajo con dos amigas y un chico que conocí cuando trabajaba en POL-KA y es casi como si el tiempo no hubiera pasado, o si, pero hay mucha comodidad. El resto del equipo es bastante friendly, las chicas de vestuario sobre todo, son personajes particulares de los que ya escucharán hablar. Los hombres del equipo, oscilan entre la normalidad y lo no me interesa ni en pedo y encima hay unos cuantos personajes por demás chetitos que habría que educar, tal vez logremos un correctivo en los 4 meses que tenemos por delante.
El único tema es que los días de mucho calor como el martes, la oficina es un horno, no hay aire acondicionado ni ventilador, siento que estoy en el Sahara, que me falta el aire y me anulo por completo. Supuestamente tendremos un ventilador pronto, pero quien sabe cuando será eso. Por el momento miro la página del servicio meteorológico nacional día a día, como si fuera el horóscopo del diario clarín, rezando que la temperatura no supere los 28ºC.

Hoy tengo terapia, 20.30, después del trabajo. Es uno de esos días en los que no me imagino de qué voy a hablar. Otras veces si, voy con un tema, algo que me está jodiendo… pero no, esta semana no. Igual siempre hay un tema, por suerte mi terapeuta es rápida y ágil y no me deja hacer sesiones de boludeces. Es incisiva, y siempre encuentra el modo para que yo hable y no me escape por la tangente. No es que sea mi intención, para nada, de hecho yo le dije la primera vez, mirá me va a salir sin querer, y no quiero venir a contarte de mi fin de semana, y lo entendió perfecto. Le conté que tengo un blog también pero me dijo a mi me importa lo que digas acá, lo que salga de tu boca, tu blog es tuyo. Ok.

Más tarde me encontraré con mis amigos del trailer en el que trabajé hace poco, se prometen cervezas, pizza y humito. Por suerte retomé spining, esa frase de tanto que la digo se está convirtiendo en un mantra, pero es así, quiero estar un poco más flaca, y poner todo en su lugar, pero la idea de matarse en el gimnasio es poder comer lo que me plazca y no sentir que lo acumulo en mi cuerpo.

Hacia el fin de semana recibo dos visitas, una de acá y otra de afuera. Esta última me genera un poco de intriga/ ansiedad. Ampliaré…

Los dejó con un tema de la película Vicky Cristina Barcelona. Vi esta peli el martes por segunda vez y me gustó más que la primera y además pesqué este tema interpretado por Giulia y los Tellarini que me encantó y me bajé un para más de la banda.