Domingo, día de la madre, estoy cansada (anoche me acosté tarde), y tengo aún la toalla en la cabeza y el pelo mojado.
Lo que sigue es un "brunch" familiar en lo de mis abuelos maternos. Comida en exceso y bebidas varias. Conversaciones con volumen elevado pero sin discusiones.
Por suerte, y más allá de la fecha comercial, tengo mucho que festejar. Mi madre y mi abuela, son dos mujeres increíbles, a quienes admiro y escucho siempre aunque por momentos sus puntos de vista no coincidan con los míos. Ambas, amantes del arte, han promovido e incentivado mi lado creativo, aunque hayan insistido hasta hace muy poco que debería retomar la escultura que practiqué alguna vez hace como 14 años. Finalmente opté por decirle a mi madre que la que debería hacer escultura es ella, que mi elección es claramente la fotografía, y ¿saben que? me hizo caso. Se siente bien el lado del incentivador ¿Quien hubiera dicho que yo iba a ser quien la anime a algo que ella no había pensado para si misma?
Más allá de nuestras diferencias en edad y vivencias, siempre las sentí cerca, sentí y siento comodidad para charlar con ellas abiertamente acerca de lo que me inquieta y eso es lo que más valoro de nuestra relación.
A ellas y al resto de las madres, amigas y conocidas, un beso y una felicitación. Creo que ser madre es un acto de valentía, pero básicamente, de mucho amor.
PD: Mi proyecto personal con parejas sigue su curso. Estoy felíz con las fotos que tengo hasta ahora y hay más parejas que han aceptado mi propuesta.
Hermanito... Little Brother... Petit Frere...
Hace 1 semana